Dirección: Alejandro León
Dramaturgia: Michel Marc Bouchard
Tom acude al funeral de su pareja, al pueblo donde éste nació y creció, espera recibir un abrazo, palabras de consuelo, de ánimo, pero descubre que la madre del que fuera su novio, ni siquiera sabe que su hijo recién fallecido era homosexual. Tom es obligado a vivir la tortura del duelo en silencio. Trata de soportar ese mundo al que no pertenece, un mundo agresivo que huele a vaca, a sangre, a mierda, a podrido.