
Colectivo Abismo
¿Es posible reconocer la humanidad ajena cuando el mundo nos
obliga a juzgarnos por el ángulo de un hueso? En un entorno donde la diferencia
se transforma en condena, habitan cuerpos que transitan el límite entre la
identidad propia y la imposición externa. Bajo la premisa de que presuntas
variaciones craneales determinan el destino, el poder fragmenta la colectividad
para garantizar su hegemonía.
Del cráneo dependen
todas las facultades desarticula la retórica del odio para exponer las
grietas de un sistema que lucra con la segregación, aludiendo al despertar de
la conciencia colectiva frente a la maquinaria de la exclusión. Montaje de titulación
de estudiantes del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño.